Vivir las emociones significa aceptar una emoción sin fusionarse con ella y continuar viviendo tu vida. La historia de la oruga Isolda explica que el sufrimiento aumenta cuando una persona lucha intensamente contra una experiencia interior en lugar de notarla con suavidad.
El artículo muestra que la apatía a menudo no es ausencia de sentimientos, sino sobrecarga o una fuerte evitación de los mismos. El artículo también explica que una emoción vivida se transforma, el cuerpo se siente más libre y la elección se vuelve más sencilla.
La versión corta
- Vivir las emociones significa aceptar una emoción sin fusionarse con ella.
- La apatía a menudo no es ausencia de sentimientos, sino sobrecarga o una fuerte evitación de los mismos.
- Sumergirse completamente en una emoción es diferente a vivirla, porque la inmersión total hace que una persona deje de notar todo lo demás.
- Describir las sensaciones corporales, las emociones y los sentimientos puede crear espacio para una elección de acción más consciente.
- Una emoción vivida suele cambiar de forma y el cuerpo puede empezar a sentirse más libre.
¿Qué significa “vivir las emociones”?
“Vivir las emociones” significa aceptar una emoción y no fusionarse con ella. La ira, la tristeza y la ansiedad pueden ser muy desagradables, pero el objetivo no es amar esos estados ni servirlos.
La historia comienza con Isolda despertando irritable, tensa e insatisfecha con todo. Isolda primero culpa a un despertar temprano, luego a las tormentas magnéticas y después a una larga reunión en el bosque mágico, pero la tensión sigue creciendo en su interior.
Cuando Isolda habla con el búho Felipe, él explica que la apatía no es necesariamente una ausencia de sentimientos. Felipe dice que la apatía es más a menudo sobrecarga o una evitación muy fuerte de los sentimientos, lo que solo aumenta el entumecimiento interior.
Cuando Felipe pregunta qué podría estar señalando la apatía, Isolda responde que está cansada, que quiere irse a otro bosque y que quiere comenzar un jardín. Felipe trata esa respuesta como algo significativo y sugiere explorar el sentimiento con delicadeza.
¿Cuál es la diferencia entre vivir una emoción y ahogarse en ella?
Vivir una emoción es diferente a ahogarse en ella. La inmersión completa significa fusionarse con la emoción, dejarse atrapar por ella y dejar de notar todo lo demás.
Felipe explica la diferencia con la imagen de una fuerte lluvia. Si hay refugio cerca, una persona no necesita empaparse hasta los huesos para decir que la lluvia fue experimentada plenamente.
Vivir una emoción significa que una persona puede sentirse enojada, ansiosa o triste, notar esa emoción y aún así continuar con su vida cotidiana. El punto no es negar la emoción, sino tampoco dejar que la emoción tome el control de todo.
¿Cómo se pueden vivir las emociones en la práctica?
Vivir las emociones en la práctica comienza con la apertura y la aceptación. Felipe le dice a Isolda que actuar por impulso, como golpear con un palo, también es una forma de fusionarse con una emoción y lo más probable es que no traiga alivio, sino otras experiencias desagradables.
Felipe dice que una persona puede imaginar que llega a un podcast sobre sentimientos personales y puede describir la experiencia internamente como una transmisión de radio. Felipe enfatiza que el enfoque no debe estar en los pensamientos del momento, sino en lo que se siente en el cuerpo, en las emociones y en las sensaciones, incluyendo cómo es la experiencia y de qué parece tratarse.
Felipe dice que los diarios y las cartas son más adecuados que golpear una almohada para practicar la atención plena y vivir las emociones. Felipe añade que tal práctica ayuda a una persona a atravesar las emociones de la manera más suave y amable posible consigo misma.
¿Por qué la mente intenta arreglar las emociones desagradables?
La mente intenta arreglar las emociones desagradables porque es buena resolviendo problemas. Felipe dice que la mente trabaja principalmente en problemas, y los sentimientos desagradables parecen algo que debería corregirse o evitarse.
Felipe también dice que las personas a veces intentan controlar también las emociones positivas. Felipe da ejemplos de una rana que gana la lotería y dice que no debería alegrarse demasiado, y de una ardilla que corre repitiendo que siempre debe estar alegre.
Felipe usa esos ejemplos para mostrar que el control también puede aparecer ante sentimientos placenteros. El hábito del control no se limita a la tristeza, la ira o la ansiedad.
¿Cómo sabes que una emoción ha sido vivida?
Sabes que una emoción ha sido vivida cuando la emoción cambia. Felipe dice que una emoción inquietante puede convertirse, por ejemplo, en una leve tristeza.
Felipe también dice que el cuerpo puede empezar a sentirse más libre. Felipe añade que en ese punto aparece una habilidad valiosa: la capacidad de actuar no simplemente desde la emoción, sino desde la comprensión y la elección de lo que importa ahora.
Al final de la conversación, Isolda decide ir a la reunión después de todo. Isolda siente que la reunión no vale toda la preocupación, y también nota gratitud y que el día ya se siente más manejable.
Preguntas que pueden hacer los lectores
¿Vivir las emociones significa sentirlas con la mayor intensidad posible?
Vivir las emociones no significa sentirlas con la mayor intensidad posible. Vivir las emociones significa aceptar la emoción, notarla y no fusionarse completamente con ella.
¿Es la apatía lo mismo que no tener sentimientos?
En la historia, la apatía no es necesariamente la ausencia de sentimientos. Felipe explica que la apatía a menudo es sobrecarga o una fuerte evitación de los sentimientos.
¿Qué puede ayudar cuando las emociones se sienten demasiado intensas?
Describir las sensaciones corporales, las emociones y los sentimientos puede ayudar a crear cierta distancia interior. Felipe también recomienda los diarios y las cartas como herramientas más suaves para la atención plena y para vivir las emociones.
¿Cómo puedo saber que una emoción ha sido procesada?
Una emoción vivida suele cambiar de forma en lugar de desaparecer de golpe. Felipe dice que el cuerpo puede sentirse más libre y una persona puede encontrar más fácil elegir lo que importa en ese momento.