Paso 1/7
Paso 2/7
Paso 3/7
Paso 4/7
Paso 5/7
Paso 6/7
El pastel de repollo y kéfir es un horneado salado sencillo para el desayuno, un pícnic o una comida familiar. El pastel de repollo y kéfir se describe como una forma sumamente "perezosa" de alimentar a toda la familia, ya que el relleno simplemente se coloca en una fuente para horno y se cubre con una masa líquida antes de hornear.
El repollo le da al pastel su suave relleno vegetal, y los huevos duros lo hacen más sustancioso. El kéfir hace que la masa sea fluida y fácil de verter, mientras que los huevos, la harina, el azúcar y una pizca de sal convierten al kéfir en una masa ligera que cuaja en el horno. La mantequilla se utiliza únicamente para engrasar la fuente, para que el pastel se desmolde más fácilmente después de hornear.
El punto clave a observar antes de meter el pastel al horno es que el repollo esté tierno. El repollo rallado debe escaldarse en agua hirviendo con sal hasta que esté tierno, lo que toma de 5 a 10 minutos, y luego escurrirse bien. La masa debe permanecer líquida después de mezclar el kéfir, los huevos, la harina, el azúcar y la sal, ya que la receta depende de una masa vertible en lugar de una masa espesa.
El punto de cocción se evalúa en el horno después de unos 30 a 40 minutos a 180°C. La receta solo indica "hasta que esté hecho" como señal final, por lo que el pastel debe hornearse hasta que la masa haya cuajado y la parte superior se vea bien horneada. Una fuente engrasada también es importante aquí, ya que el relleno de repollo y huevo se coloca primero y la masa se vierte sobre él.
El repollo blanco es la verdura utilizada aquí, pero la fuente también señala algunas sustituciones prácticas. El repollo blanco puede sustituirse por chucrut si no se exprime el exceso de líquido, o por brócoli o coliflor si se acepta una textura diferente. La misma masa de kéfir se adapta a cualquiera de esas opciones de relleno, por lo que la estructura de la receta permanece igual incluso cuando se cambia el relleno.
Sirva el pastel de repollo y kéfir tibio o a temperatura ambiente, según la ocasión. El pastel de repollo y kéfir es adecuado para el desayuno, meriendas saladas y mesas de pícnic, por lo que se puede cortar en porciones y servir como plato único. El pastel de repollo y kéfir tiene un carácter más ligero que las versiones rellenas de carne, porque el relleno se basa en repollo y huevos.
Guarde el pastel de repollo y kéfir en el refrigerador hasta por 3 días, o congélelo para conservarlo por más tiempo. Refrigere el pastel de repollo y kéfir bajo film o en un recipiente hasta por 3 días, o mantenga el pastel de repollo y kéfir a temperatura ambiente por no más de 12 horas. Congele las porciones completamente enfriadas y bien envueltas hasta por 2 meses, y recaliente el pastel de repollo y kéfir en el horno a 160°C durante 10 a 15 minutos para que la masa no se humedezca.
El pastel de repollo y kéfir lleva 1 hora en total. El tiempo de cocción activa es de 25 minutos, y el resto del tiempo es horneado.
La fuente indica unas 117 kcal por cada 100 g de pastel de repollo y kéfir. Las preguntas frecuentes de la página también señalan que la cifra exacta puede variar según el contenido de grasa del kéfir y la cantidad de mantequilla.
El repollo blanco puede sustituirse por chucrut, siempre que no se escurra el exceso de líquido, o por brócoli o coliflor. La textura del relleno cambiará, pero la masa de kéfir funciona con cualquiera de esas opciones.
Sí, el pastel de repollo y kéfir se puede congelar. Deje enfriar el pastel de repollo y kéfir completamente, córtelo en porciones, envuelva bien las porciones y congele hasta por 2 meses.
Guarde el pastel de repollo y kéfir en el refrigerador cubierto o en un recipiente hasta por 3 días. Mantenga el pastel de repollo y kéfir a temperatura ambiente por no más de 12 horas, y recaliente antes de servir si lo desea.