Algunas de las mejores comidas provienen directamente de la despensa. Esta brillante ensalada de atún y judías blancas, rica en proteínas, es la prueba: se prepara en unos 15 minutos, no necesita cocción y sabe a una tarde soleada en la costa portuguesa. Se basa completamente en unos pocos y hermosos productos básicos de despensa: buen pescado enlatado, cremosas judías blancas, hierbas frescas, limón y un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra. Sírvela como un almuerzo ligero, un plato de picnic o un entrante para compartir.
El secreto aquí no es la técnica, es la calidad. Cuando una receta tiene tan pocos ingredientes, cada uno tiene su momento para brillar, por lo que vale la pena buscar lo mejor.