Paso 1/8
Paso 2/8
Paso 3/8
Paso 4/8
Paso 5/8
Paso 6/8
Paso 7/8
Los dónuts esponjosos son un postre de levadura recién frito que se disfruta mejor tibio, cuando su textura es más memorable. Los dónuts tibios, suaves y fragantes recién salidos de la freidora son un capricho inolvidable. Los dónuts esponjosos son ideales para una mesa festiva, una fiesta de cumpleaños o cualquier momento en el que un postre casero sencillo parezca especial. Los dónuts esponjosos se disfrutan más cuando se sirven poco después de freírlos, porque el contraste entre la miga delicada y el exterior apenas crujiente es lo que los define.
La masa funciona porque cada ingrediente principal contribuye a la suavidad, el levado y el sabor. La leche tibia, el agua y la levadura seca crean la base que ayuda a que la masa suba bien durante un largo reposo. El azúcar aporta dulzor y también favorece el dorado durante la fritura. El huevo le da a la masa más estructura y ternura al mismo tiempo. La harina forma el cuerpo de la masa, mientras que la mantequilla ablandada añadida después del primer amasado hace que la miga sea más rica y flexible. Una pizca de sal equilibra el dulzor, el aceite de girasol da a los dónuts su corteza dorada y el azúcar glas añade el toque dulce final tras enfriarlos.
Lo principal durante la elaboración es dejar que la masa suba completamente y freír cada dónut solo hasta que esté dorado. El primer levado dura 2 horas en un lugar cálido, y ese reposo le da a la masa su textura ligera. Después de dar forma a la masa en bolas de 50 g, el segundo reposo de 15 minutos ayuda a que las piezas se relajen antes de hacerles el agujero. Al freír, cocina los dónuts en aceite caliente durante 2 a 3 minutos por cada lado hasta que estén dorados. El color dorado es la señal más clara de que los dónuts esponjosos están listos, y el papel de cocina ayuda a eliminar el exceso de aceite antes de añadir el azúcar glas.
Los cambios más sensatos se limitan a los ingredientes que la propia fuente menciona o permite. La leche puede sustituirse por la misma cantidad de leche vegetal, como leche de avena, soja o almendras, y la masa debería subir bien y mantenerse suave. La levadura seca debe mantenerse como tal, ya que las cantidades y los tiempos están redactados para ese formato. La mantequilla, el huevo y la harina determinan la textura de los dónuts esponjosos de forma bastante directa, por lo que cambiarlos alejaría la receta del resultado original. El aceite de girasol refinado es la grasa de fritura práctica en la receta, ya que tiene un sabor neutro.
Servir los dónuts esponjosos es más sencillo cuando se han enfriado ligeramente y el azúcar glas aún está fresco en la superficie. Los dónuts esponjosos se pueden llevar a la mesa solos como postre, especialmente mientras aún están un poco tibios en el centro. Los dónuts esponjosos también encajan en una mesa de té o en una celebración infantil porque la receta rinde 6 porciones y cada dónut es fácil de servir individualmente. Un generoso espolvoreado de azúcar glas es suficiente, porque la masa en sí es rica, suave y aromática.
Su conservación es corta, y la mejor textura se obtiene el día que se elaboran los dónuts. Los dónuts esponjosos están en su mejor momento el día de la preparación, cuando todavía están ligeros por dentro y ligeramente crujientes por fuera. Los dónuts esponjosos se pueden conservar en un recipiente cerrado a temperatura ambiente hasta por 2 días, pero perderán parte de su textura original. Los dónuts terminados también se pueden congelar sin azúcar glas después de enfriarse por completo, y luego recalentarse en el horno a 160°C durante 5 a 7 minutos o en el microondas durante 20 a 30 segundos a potencia media.
Los dónuts esponjosos requieren 3 horas y 5 minutos en total. Los dónuts esponjosos necesitan 15 minutos de trabajo activo y unas 3 horas para que la masa de levadura suba.
La leche puede sustituirse por la misma cantidad de leche vegetal, como leche de avena, soja o almendras. Los dónuts esponjosos deberían subir bien y mantenerse suaves con ese cambio.
Los dónuts esponjosos están listos cuando cada lado está dorado tras 2 a 3 minutos en aceite caliente. Los dónuts esponjosos deben colocarse sobre papel de cocina para que el exceso de aceite se escurra.
Los dónuts esponjosos se pueden congelar tras enfriarse por completo, pero congela los dónuts esponjosos sin azúcar glas. Recalienta los dónuts esponjosos en el horno a 160°C durante 5 a 7 minutos o en el microondas durante 20 a 30 segundos a potencia media.
Los dónuts esponjosos se consumen mejor el día que se hacen. Los dónuts esponjosos pueden guardarse en un recipiente cerrado a temperatura ambiente durante 2 días, pero los dónuts esponjosos perderán parte de su textura.