Una refrescante pastilla de jabón de menta para el cabello y el cuerpo, de la gama masculina de Natura Siberica.
Lo que conviene saber sobre lavarse el cabello con jabón
Esto es importante, y casi nadie lo explica.
El jabón es alcalino: normalmente tiene un pH de entre 9 y 10, ya que eso es simplemente lo que produce la saponificación. El cabello y el cuero cabelludo son ácidos, con un pH de entre 4,5 y 5,5. Y la cutícula capilar —las escamas superpuestas que forman el exterior de cada hebra— se mantiene plana en un medio ácido y se levanta en uno alcalino.
Esto significa que el jabón aplicado al cabello hace dos cosas: lo limpia de forma muy eficaz y deja la cutícula levantada, por lo que el cabello puede sentirse áspero, enredarse con mayor facilidad y verse más opaco. En aguas duras se produce un segundo efecto: el jabón reacciona con el calcio disuelto formando una película —la misma cal que queda en la bañera— que recubre el cabello y le aporta peso.
Nada de esto hace que el jabón sea inutilizable para el cabello. Es lo que todo el mundo usaba antes de que existiera el champú. Pero existe un remedio tradicional que funciona: un enjuague ácido posterior. Una cucharada de vinagre en una jarra de agua, vertida sobre el cabello y luego aclarada, restablece el pH ácido, vuelve a cerrar la cutícula y disuelve cualquier resto de jabón. El olor desaparece a medida que el cabello se seca.
Cabe señalar que la mayoría de los productos vendidos como "champú en pastilla" no son jabón en absoluto; son pastillas de detergente sólido formuladas con un pH adecuado para el cabello. Si tu cabello reacciona mal al jabón, esa es la alternativa.
En el cuerpo
No hay tal complicación. La piel tolera perfectamente una pastilla de jabón, y la menta proporciona una auténtica sensación de frescor: el mentol activa los mismos receptores de frío que responden a las bajas temperaturas, razón por la cual se siente frío sin que la temperatura cambie en absoluto.
Cómo hacer que dure
Mantén la pastilla fuera del agua estancada. Si se deja en un charco, absorbe el agua, se reblandece y se disuelve. Utiliza una jabonera con drenaje y deja que se seque entre usos.
Nota
Evita el contacto con los ojos: la menta escuece. Aclara con abundante agua si llega a entrar.