El pastel de patata con carne picada es un clásico plato de horno casero para el almuerzo o la cena. El pastel de patata con carne picada combina una capa de sabroso relleno con puré de patatas suave y una cobertura de queso; la receta recomienda especialmente añadir una pizca de canela a la carne, ya que complementa el sabor sorprendentemente bien.
La receta funciona porque cada ingrediente principal tiene un papel claro en el pastel. Las patatas se hierven y se aplastan con leche templada y mantequilla para conseguir una base y una capa superior suave y rica, mientras que el huevo ayuda a que el puré se mantenga mejor durante el horneado. La carne picada de cerdo y ternera da al relleno un sabor completo y contundente, la cebolla aporta dulzor tras sofreírla, el ajo profundiza el aroma, la salsa de soja y la salsa de tomate aportan salinidad y humedad, y la nata agria mezclada con queso duro crea la capa superior dorada.
Lo más importante durante la cocción es mantener la textura adecuada en cada etapa. Aplaste las patatas calientes con un pasapurés después de añadir la leche templada y la mantequilla, ya que la receta señala que no hace falta usar batidora. Sofría la cebolla hasta que esté dorada antes de añadir la carne picada, cocine la carne durante 5 minutos y, tras añadir el ajo, la salsa de soja, la salsa de tomate y la canela, cocine durante otros 5 minutos para que el relleno quede condimentado de forma uniforme. Hornee a 200 °C durante unos 15 minutos; el pastel estará listo cuando el queso de la parte superior esté dorado.
Los cambios más sensatos tienen que ver con la carne picada y las salsas. La carne picada de cerdo y ternera puede sustituirse por carne picada de pollo o pavo para un resultado menos rico, y la fuente también señala que una carne picada vegetal a base de soja o lentejas puede funcionar para una versión vegetariana. Si es necesario, se puede usar salsa de tomate con la misma función que la salsa del relleno, y cualquier queso duro que se funda y se dore bien puede utilizarse para la cobertura.
El pastel de patata con carne picada se sirve mejor caliente, recién salido del horno. El pastel de patata con carne picada se puede servir con cuchara o cortar en porciones una vez que la parte superior se haya dorado, y el cremoso puré de patatas, el sabroso relleno de carne y la costra de queso lo convierten en un plato principal completo ideal para una comida familiar.
El pastel de patata con carne picada se conserva bien y también se puede congelar. El pastel de patata con carne picada ya cocinado se conserva en un recipiente cerrado o envuelto en film transparente en el frigorífico hasta 3 días a 2–4 °C. Recaliente el pastel de patata con carne picada en el horno a 180 °C durante 10–15 minutos para que la costra vuelva a estar dorada. El pastel de patata con carne picada enfriado también se puede cortar en porciones, envolver o meter en un recipiente y congelar hasta 2 meses.
Preguntas sobre esta receta
¿Cuánto tiempo se tarda en preparar el pastel de patata con carne picada?
El pastel de patata con carne picada tarda 1 hora y 10 minutos en total. El tiempo de preparación activa es de 55 minutos, y el resto del tiempo es de horneado.
¿Puedo sustituir la carne picada de cerdo y ternera en el pastel de patata con carne picada?
La carne picada de cerdo y ternera puede sustituirse por carne picada de pollo o pavo si desea un resultado más ligero. También se puede utilizar una carne picada vegetal a base de soja o lentejas para una versión vegetariana.
¿Puedo congelar el pastel de patata con carne picada?
El pastel de patata con carne picada se puede congelar una vez que se haya enfriado completamente. Corte el pastel de patata con carne picada en porciones, envuélvalas bien o colóquelas en un recipiente hermético y congélelas hasta 2 meses.
¿Cuánto tiempo se conserva el pastel de patata con carne picada cocinado en el frigorífico?
El pastel de patata con carne picada cocinado se conserva hasta 3 días en el frigorífico a 2–4 °C. Guarde el pastel de patata con carne picada en un recipiente cerrado o bajo film transparente, y recaliéntelo a 180 °C durante 10–15 minutos antes de servir.