Una infusión afrutada y de un rojo intenso a base de grosella negra y uva de Francia, con hibisco. Naturalmente sin cafeína, dulce sin azúcares añadidos y con un buen color, lo que la convierte en una excelente primera bebida de "adultos" para un niño pequeño.
Una nota sobre la lista de palabras clave
Este té suele aparecer listado con una larga cadena de palabras: "Té de hierbas / Infusión / Celebración / Regalos / Regalo / Plantas aromáticas / Herboristería / Bienestar / Pascua / Bebida fría...". Se trata de texto de palabras clave para motores de búsqueda, que nunca debió ser visible para el cliente, y aquí no lo encontrará. En su lugar, esto es lo que realmente vale la pena saber.
Hecho para compartir con niños, con dos observaciones sinceras
Es realmente muy adecuado para ello: sin cafeína, sin azúcares añadidos y con un color y sabor que gustan a los niños. No obstante, conviene tener en cuenta dos cosas.
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Se ha reportado que el hibisco reduce la presión arterial. Una o dos tazas no suponen un problema para nadie, pero si recibe tratamiento para la hipertensión o está embarazada, y consume varias tazas concentradas al día, vale la pena mencionarlo a su médico o matrona.
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Las infusiones de frutas son ácidas. El hibisco y la grosella negra le aportan su toque ácido, y este ablanda el esmalte dental. Para un niño que la toma a menudo, se aplican las mismas normas que para el zumo: durante las comidas en lugar de beberla a sorbos durante toda la tarde, con pajita si lo prefiere, beber agua después y no cepillarse los dientes durante al menos media hora; cepillar el esmalte ablandado por el ácido lo desgasta.
Ingredientes y procedencia
- 100% orgánico
- Grosella negra y uva cultivadas en Francia
- Hibisco de comercio justo
- Mezclado en Francia con productores asociados reconocidos
- Sobre interior compostable para la frescura, caja de cartón reciclable, sin plástico en ninguna parte del embalaje
Cómo prepararlo correctamente
Las infusiones de frutas e hibisco necesitan agua hirviendo y una infusión prolongada: de cinco a ocho minutos, y dejarlo más tiempo no lo volverá amargo como ocurriría con el té. Cubra la taza mientras reposa: los aromas se escapan con el vapor, y una tapa marca la diferencia entre una taza fragante y una sosa.
Frío, podría decirse que es mejor. Prepárelo con el doble de intensidad, deje que se enfríe y sírvalo sobre hielo con una rodaja de naranja, o déjelo infusionar en frío en una jarra en el frigorífico durante toda la noche, lo que proporciona un resultado más redondo y menos ácido. Es una alternativa realmente buena a los refrescos para un niño, y al vino para un adulto que no bebe alcohol.
Ninguna declaración de propiedades saludables está autorizada en la UE para ninguna de estas plantas, y nosotros no hacemos ninguna. Es una bebida deliciosa.